Más allá de los tópicos: información clara sobre qué afecta a tus ojos y qué puedes hacer al respecto
Hay bastantes ideas equivocadas sobre por qué se cansan los ojos al trabajar con pantallas.
Es el cambio con más impacto y el más fácil de hacer. Ajusta la distancia y la altura esta misma semana y observa si notas alguna diferencia al final de la jornada.
Comprueba dónde entra la luz y cómo afecta a la pantalla. Recoloca la mesa o usa cortinas si hay reflejos. Añade iluminación ambiental si la habitación queda oscura por las tardes.
Una vez el entorno está corregido, añade pequeñas rutinas: pausas breves, control del brillo según la hora, y parpadeo consciente. Juntos, estos hábitos marcan una diferencia real y duradera.